El té verde es uno de los tipos de té más antiguos y apreciados en el mundo. Se elabora a partir de las hojas de Camellia sinensis, pero se diferencia del té negro en que las hojas no se oxidan. En su lugar, se cuecen al vapor o se calientan poco después de la cosecha para conservar el color verde y el sabor fresco. El resultado es un té más ligero, con matices vegetales complejos y un contenido más bajo de cafeína.
El té verde se disfruta tanto como bebida diaria como en contextos ceremoniales, especialmente en Japón y China, donde la historia cultural del té se extiende por miles de años.
El té verde se originó en China, donde ha sido utilizado tanto como medicina como bebida de placer durante más de 4000 años. Con el tiempo, las tradiciones se expandieron a Japón, Corea y más tarde a Occidente. Cada región ha desarrollado sus propios métodos de cultivo y procesamiento, lo que da como resultado una amplia gama de sabores y tipos de té.
En Japón, el té verde se utiliza a menudo en la ceremonia chanoyu – la ceremonia japonesa del té – donde la precisión, la estética y la atención plena son elementos centrales. En China, el té verde se disfruta generalmente de manera informal y varias veces al día.
El té verde pasa por un procesamiento mínimo. Poco después de la cosecha, las hojas se calientan para inactivar las enzimas que causan la oxidación. En China, las hojas a menudo se tuestan en grandes sartenes, lo que da al té un sabor ligeramente a nuez o tostado. En Japón, el té se cuece al vapor, lo que resulta en un perfil fresco, herbáceo y ligeramente dulce.
El té verde requiere un poco más de cuidado al prepararlo que el té negro, pero la recompensa es una taza elegante y aromática. El agua demasiado caliente puede hacer que el té sea amargo, mientras que una temperatura demasiado baja da un sabor plano.
Experimenta con el tiempo de infusión y la cantidad – especialmente con variedades japonesas más delicadas como Sencha y Gyokuro.
El té verde es conocido por su alto contenido de antioxidantes, especialmente catequinas como EGCG, que se asocian con una variedad de beneficios para la salud. Estudios han sugerido que el té verde puede tener un efecto positivo en el metabolismo, la salud cardiovascular y la concentración. Además, contiene menos cafeína que el café, pero aún lo suficiente como para proporcionar un suave impulso de energía.
El efecto combinado de la cafeína y el aminoácido L-teanina en el té verde puede proporcionar una forma de estimulación más enfocada y tranquila – conocida popularmente como el "efecto zen".
El té verde es una bebida elegante y versátil con profundas raíces en las culturas orientales. No solo ofrece frescura y sabor, sino también una pausa diaria para sumergirse en el momento. Ya sea que lo bebas por su sabor, por el ritual o por la salud, el té verde tiene algo que ofrecer para todos.
Así que la próxima vez que quieras relajarte o encontrar calma, prepara una taza de té verde y deja que el equilibrio natural llegue a ti.