Una de las habilidades más importantes para cualquier DJ es la capacidad de mezclar dos pistas para que suenen al mismo ritmo. Esta técnica se llama beatmatching, y constituye la base de un set de DJ fluido y profesional. Cuando el beatmatching se ejecuta correctamente, los oyentes casi no notarán que se está pasando de una canción a otra: la música simplemente continúa en un flujo ininterrumpido de ritmo y energía.
En este artículo repasamos qué es el beatmatching, por qué es tan fundamental en el DJ'ing y cómo aprender la técnica paso a paso de forma concreta. Ya sea que uses vinilo, CDJs o software, los mismos principios básicos se aplican en todos los casos.
El beatmatching consiste en sincronizar el tempo y la fase de dos canciones diferentes para que sus tiempos coincidan exactamente al mismo tiempo. Cuando dos pistas suenan al mismo tempo y están ajustadas de modo que el tiempo cae en el mismo lugar, puedes mezclarlas sin que el ritmo se entrecorte o suene desordenado.
La técnica requiere que comprendas y trabajes con dos conceptos clave: BPM (Beats Per Minute, pulsaciones por minuto) y fase. El BPM indica la velocidad a la que suena una canción, es decir, el número de tiempos por minuto. La fase describe en qué punto del patrón rítmico te encuentras. Dos pistas pueden tener el mismo BPM y aun así sonar mal si no están correctamente alineadas en fase.
El BPM es la medida principal de la velocidad de una canción. Una balada lenta puede tener 70-80 BPM, mientras que una pista de techno duro puede situarse en 140-150 BPM. La mayoría de los géneros electrónicos, como el house y el techno, operan típicamente en el rango de 120-140 BPM, lo que los hace muy adecuados para el beatmatching, ya que las diferencias de tempo son relativamente pequeñas.
Cuando empiezas con el beatmatching, es importante aprender a escuchar el BPM con los oídos y no depender únicamente de los números que muestra tu equipo. Muchos programas de DJ y CDJs muestran el BPM automáticamente, pero entrenar el oído es una habilidad invaluable que te convertirá en un mejor DJ a largo plazo.
Aunque dos pistas tengan exactamente el mismo BPM, pueden sonar desacompasadas si no están alineadas en fase. Imagina dos metrónomas que marcan 128 pulsos por minuto pero están desfasadas media pulsación entre sí: el resultado es una imagen sonora confusa y caótica. El ajuste de fase consiste en desplazar una pista hacia adelante o hacia atrás en el tiempo hasta que su tiempo coincida exactamente con el de la otra pista.
El beatmatching puede realizarse con distintos equipos, pero los principios son los mismos. Las tres configuraciones más comunes son:
Independientemente de la plataforma que uses, necesitas tener acceso a un pitch fader (control de tono): un deslizador que te permite ajustar la velocidad de reproducción de una pista. Es tu herramienta más importante para el beatmatching.
Aquí tienes un recorrido práctico sobre cómo hacer beatmatching de dos pistas de forma manual. Practica cada paso antes de pasar al siguiente.
Empieza por encontrar el BPM de la pista que ya está sonando (Pista A). Usa el display de BPM del equipo o cuenta los tiempos a mano durante 15 segundos y multiplica por cuatro. Haz lo mismo con la pista que quieres mezclar (Pista B). Ahora sabes cuánto debes ajustar el pitch fader para acercarlas entre sí.
Usa el pitch fader de la Pista B para ajustar su tempo de modo que coincida con el de la Pista A. Si la Pista A va a 128 BPM y la Pista B está a 131 BPM, debes reducir ligeramente la velocidad de la Pista B. La mayoría de los pitch faders tienen un rango de ±8% o ±16%, lo que es más que suficiente para la mayoría de los ajustes. Usa el display de BPM como guía, pero escucha siempre activamente con el oído: eso es lo que en última instancia determina si suena bien.
Este paso es crucial para el ajuste de fase. Mantén la Pista B lista poniéndola en pausa al comienzo de una nueva frase, típicamente el inicio de una frase de 8 o 16 compases. Escucha la Pista A y siente cuándo comienza una nueva frase. Suelta la Pista B exactamente en ese momento y escucha si las dos pistas marcan el tiempo al unísono.
Casi siempre habrá un pequeño desfase, incluso después de un buen comienzo. Aquí es donde usas el nudging: una técnica en la que empujas o frenas brevemente el disco, la rueda o el jog wheel para desplazar la Pista B un poco hacia adelante o hacia atrás. Si la Pista B va ligeramente retrasada (la escuchas marcar el tiempo después de la Pista A), empújala suavemente hacia adelante. Si va ligeramente adelantada, frénala brevemente. Repite esto hasta que las dos pistas marquen el tiempo perfectamente al unísono.
Incluso con un ajuste de BPM preciso, dos pistas pueden ir derivando lentamente debido a mínimas diferencias de velocidad. Escucha constantemente y estate listo para hacer nudging de nuevo si empiezan a desincronizarse. Cuanto más practiques, menos frecuente será esto, porque irás mejorando en la colocación precisa del pitch fader.
Muchos principiantes se sienten tentados a depender exclusivamente de las funciones de sincronización del software de DJ, que ajustan el BPM automáticamente con un solo clic. Estas funciones son útiles, pero no reemplazan la comprensión del beatmatching. Si el software falla o tocas con equipo sin sincronización automática, estarás perdido sin las habilidades manuales.
La mejor manera de entrenar el oído es practicar el beatmatching manualmente cada día. Pon dos pistas conocidas e intenta sincronizarlas sin mirar el display de BPM. Empieza con pistas que estén muy cerca en tempo, por ejemplo dos pistas de 128 y 129 BPM. A medida que vayas mejorando, puedes intentarlo con diferencias mayores y ritmos más complejos.
Un buen consejo de práctica es usar los auriculares de forma activa. Un DJ siempre usa auriculares para escuchar la pista entrante (señal de cue) mientras la pista actual suena por los altavoces. Practica escuchar ambas pistas simultáneamente y ajusta mientras escuchas.
Incluso los DJs experimentados cometen errores con el beatmatching. Aquí están los problemas más típicos y sus soluciones:
El beatmatching es una habilidad que requiere práctica constante. Dedica unos 30 minutos al día a practicar la técnica de forma aislada antes de intentar construir sets de DJ completos. Empieza con pistas sencillas y rítmicamente claras dentro del mismo género e intervalo de tempo. La música house es popular para los ejercicios de principiantes, porque los compases de 4/4 bien marcados y los bombos constantes facilitan escuchar si las pistas están en fase.
Una vez que domines los pasos básicos, puedes empezar a experimentar con transiciones de mezcla más largas, ajuste de EQ y balance de volumen, pero todo esto se construye sobre una base sólida de beatmatching. Con razón se considera esta técnica como el verdadero corazón del DJ'ing.
El beatmatching es una de las técnicas más fundamentales y gratificantes dentro del DJ'ing. Requiere paciencia, práctica y un oído bien desarrollado, pero cuando hace clic, abre una dimensión completamente nueva de control musical y creatividad. Empieza despacio, practica de forma manual y confía en tus oídos: en poco tiempo podrás mezclar dos pistas al mismo ritmo con seguridad y estilo.