Cuando navegas por Internet, puede que hayas notado que algunas direcciones web empiezan con https:// en lugar de http://. Pero, ¿qué significa esa 'S' extra y por qué es importante? En este artículo explicamos qué es HTTPS, cómo funciona y por qué siempre deberías elegir sitios web con HTTPS.
HTTPS significa Protocolo Seguro de Transferencia de Hipertexto (Hypertext Transfer Protocol Secure). Es una extensión de HTTP, que es el protocolo básico utilizado cuando tu navegador se comunica con sitios web. La diferencia es que HTTPS añade una capa extra de seguridad al cifrar los datos que se envían entre tú y el sitio web.
Internet es abierto, y cuando visitas un sitio web sin HTTPS, los datos entre tú y el sitio pueden ser potencialmente interceptados por otros. Puede ser cualquier cosa, desde tus búsquedas, mensajes o incluso tus contraseñas. Con HTTPS, toda la comunicación entre tu navegador y el sitio web está cifrada, por lo que personas no autorizadas no pueden leer ni modificar el contenido.
HTTPS utiliza una tecnología llamada SSL/TLS (Secure Sockets Layer/Transport Layer Security) para cifrar los datos. Cuando visitas un sitio web con HTTPS, ocurren los siguientes pasos:
Un certificado SSL/TLS es una especie de "tarjeta de identificación" digital para el sitio web. El certificado es emitido por una tercera parte de confianza (una autoridad certificadora) y contiene información sobre el propietario del sitio web. Así, tu navegador puede comprobar que el sitio web es auténtico.
La mayoría de los navegadores modernos muestran un símbolo de candado en la barra de direcciones cuando visitas un sitio web seguro con HTTPS. Si haces clic en el candado, a menudo puedes obtener más información sobre el certificado y la seguridad de la conexión.
Aunque HTTPS mejora considerablemente la seguridad, no es garantía de que el sitio web en sí sea confiable. Algunos sitios fraudulentos pueden tener un certificado válido. Por eso, sigue usando tu sentido crítico y revisa si el sitio web parece fiable.
Si tienes tu propio sitio web, deberías instalar un certificado SSL/TLS. Muchos proveedores de alojamiento web ofrecen certificados gratuitos (por ejemplo, a través de Let’s Encrypt), y la instalación suele ser sencilla. Una vez instalado el certificado, tu sitio usará automáticamente HTTPS.
Hoy en día, casi todos los sitios web grandes usan HTTPS. Es especialmente importante en páginas donde tienes que ingresar contraseñas, información de pago u otros datos sensibles. Si descubres que una página no usa HTTPS, deberías tener especial cuidado.
HTTPS es una tecnología fundamental que protege tus datos cuando usas Internet. Hace más difícil que personas no autorizadas espíen o modifiquen la información que envías y recibes. Por eso, siempre deberías buscar sitios web con el símbolo de candado y https:// en la dirección, y considerar cambiar de sitio si falta.